¿Qué es el Big Five de Eurovisión y por qué esos países no pasan por semifinal?

En noviembre de 1995, un grupo de jurados nacionales se sentó a escuchar cintas de audio con 29 canciones. Ninguna imagen, ningún vestuario, ninguna coreografía: solo el sonido. Era la preselección con la que la organización quería recortar el número de participantes de Eurovisión 1996, porque el festival se había quedado sin sitio. De ahí salieron siete eliminados: Alemania, Dinamarca, Hungría, Israel, Macedonia, Rumanía y Rusia. Noruega, como país anfitrión, no pasó por esa criba.
El nombre que descolocó a todo el mundo fue el primero. Alemania llevaba participando desde 1956, no se había perdido una sola edición, y su radiodifusora era una de las que más dinero ponía en la organización. Aquel año se quedó en casa mientras el festival se celebraba en Oslo. La factura seguía llegando; la plaza, no.
De aquel enfado a la norma de 2000
Entre 1997 y 1999 el sistema de exclusión funcionó por medias: los países con peor promedio de puntos en las últimas ediciones se quedaban un año fuera para dejar hueco a otros. Cualquiera podía caer, incluidos los grandes. En el año 2000, con el festival celebrándose en Estocolmo, entró en vigor una excepción: Alemania, Francia, España y Reino Unido tendrían plaza asegurada en la final pasara lo que pasara con sus resultados. Se les empezó a llamar el Big Four.
El grupo se amplió en 2011. Italia había desaparecido del festival después de 1997 y volvió aquel año a Düsseldorf, con Raphael Gualazzi, directamente al grupo de los clasificados de oficio. Desde entonces son cinco, y el nombre pasó a ser Big Five.
Qué significa exactamente la plaza directa
Desde 2004 el festival tiene semifinales, y desde 2008 son dos. De cada una salen diez clasificados: veinte países que se juegan el pase cantando. A esos veinte se suman los cinco del Big Five y el país anfitrión, lo que da los 26 de la final habitual.
Los cinco no compiten en semifinal, pero sí aparecen en ella. Cada uno tiene asignada por sorteo una de las dos semifinales, en la que vota y en la que suele mostrar un fragmento de su actuación. Su voto cuenta para decidir quién se clasifica, aunque ellos ya estén dentro.
La excepción del anfitrión, y el año en que hubo seis
El país que organiza también entra en la final sin pasar por semifinal, por una razón práctica: es el que pone el recinto y la producción. Cuando el anfitrión es a la vez uno del Big Five, las plazas directas se solapan y la final se queda en 25 participantes. Ocurrió con Alemania en 2011, donde Lena defendió el título en casa y terminó 10ª con 107 puntos, y con Italia en 2022 en Turín, donde Mahmood y Blanco quedaron 6ºs.
El caso raro es 2023. Ucrania ganó en 2022 y no pudo organizar el festival por la guerra; Reino Unido acogió Liverpool en su nombre. Aquel año hubo seis clasificados directos: los cinco de siempre más Ucrania, que conservó su plaza en la final aunque no fuera la anfitriona. La final volvió a tener 26 participantes.
Lo del dinero, que es donde se dice más de lo que se sabe
La frase repetida es que estos cinco países «compran» su sitio. La organización nunca ha publicado el desglose de lo que aporta cada radiodifusora al presupuesto del festival, así que no existe una cifra pública con la que sostener esa idea tal cual. Lo que sí es público es el criterio general: las contribuciones de las cadenas al organismo se calculan en función del tamaño de su mercado y de sus ingresos, y las cinco implicadas están entre las mayores del continente. La plaza no es un contrato eterno, además: se revisa y depende de que esas cadenas sigan dentro y sigan pagando lo que les toca.
La otra idea que circula, la de que la plaza fija les da ventaja para ganar, choca con el marcador. Desde que la norma existe, en 2000, solo dos de los cinco se han llevado el micrófono de cristal: Alemania en 2010 con Lena y «Satellite» (246 puntos) e Italia en 2021 con Måneskin y «Zitti e buoni» (524 puntos, de los que 318 salieron del televoto, el más votado de la noche, y 206 del jurado). En ese mismo periodo, los últimos puestos de la final se los han repartido sobre todo ellos.
Los cinco, con sus números desde que rige la norma
| País | Con plaza fija desde | Victorias | Mejor resultado | Últimos puestos de la final |
|---|---|---|---|---|
| Alemania | 2000 | 2010 (Lena, 246 pts) | 1ª en 2010 | 2015 (0 pts), 2016 (11), 2022 (6), 2023 (18) |
| Reino Unido | 2000 | Ninguna | 2º en 2022 (Sam Ryder, 466 pts) | 2003 (0 pts), 2008 (14), 2010 (10), 2019 (11), 2021 (0) |
| Francia | 2000 | Ninguna | 2ª en 2021 (Barbara Pravi, 499 pts) | 2014 (2 pts) |
| España | 2000 | Ninguna | 3ª en 2022 (Chanel, 459 pts) | 2017 (5 pts) |
| Italia | 2011 | 2021 (Måneskin, 524 pts) | 1ª en 2021 | Ninguno |
El segundo puesto de Sam Ryder en 2022 conviene mirarlo con el desglose delante: Reino Unido ganó la votación de los jurados con 283 puntos y sumó 183 del televoto, hasta 466. Ucrania le dio la vuelta con el voto del público. Comparar ese resultado con el 26º puesto y los 0 puntos de Jemini en 2003 tiene un límite evidente, porque entre medias, en 2016, cambió el reparto: se pasó a anunciar por separado los puntos del jurado y los del televoto, con lo que el total máximo por país se duplicó. Las cifras de antes y de después de ese año no miden lo mismo.
Y hay un detalle que suele perderse en la discusión sobre el privilegio: entre 2000 y hoy, ninguno de los cinco ha quedado fuera de una final, pero varios han terminado en un puesto que en semifinal les habría costado el pase. La plaza garantiza el escenario del sábado, no lo que pasa en él.
Los reglamentos y los resultados de cada edición están publicados en eurovision.tv.