¿Qué país lleva más ediciones en Eurovisión sin ganar nunca?

El 12 de mayo de 2018, en el Altice Arena de Lisboa, Chipre llevaba media noche en tierra de nadie. El jurado la había dejado cuarta con 183 puntos, detrás de Austria, Suecia e Israel, y en la sala nadie apostaba por Eleni Foureira. Entonces empezaron a leerse los puntos del televoto. A Chipre le cayeron 253 de golpe. La suma daba 436 y, durante unos segundos, el nombre del país estuvo arriba del todo del marcador. Duró lo que tardaron en decir los 317 puntos del televoto de Israel: 529 en total, y a otra cosa.
Aquel segundo puesto sigue siendo el mejor resultado de Chipre desde que debutó en 1981. Y Chipre es, con diferencia, el país que más veces se ha presentado sin ganar jamás.
41 participaciones y ningún trofeo
Hasta la edición de 2025 incluida, Chipre ha competido 41 veces. Debutó en Dublín en 1981 y solo ha faltado en tres ocasiones: 1988, 2001 y 2014. En ese tiempo ha metido dos veces la cabeza en el podio —quinta en 1982 y en 1997— y una vez ha rozado la victoria, la de Foureira. El resto son medias tablas y una buena colección de no clasificaciones en semifinales desde 2004.
Detrás vienen dos países empatados a 37 participaciones, según los archivos de resultados de la UER:
- Malta, que fue a Dublín en 1971, repitió en 1972 y 1975, desapareció quince años y volvió en 1991 para no faltar nunca más. Ha sido segunda dos veces: en 1992 con Mary Spiteri y «Little Child» (123 puntos frente a los 155 de Irlanda) y en 2005 con Chiara y «Angel» (192 puntos, contra los 230 de Grecia).
- Islandia, que llegó tarde, en 1986, y también ha sido segunda dos veces: en 1999 con Selma y «All Out of Luck» (146 puntos, a 17 de Suecia) y en 2009 con Yohanna y «Is It True?» (218 puntos, muy lejos de los 387 de Alexander Rybak).
Por qué esas cifras no se comparan bien entre épocas
Contar participaciones parece sencillo y no lo es. Los huecos en el historial de Malta o de Islandia no son decisiones de sus televisiones: durante los años noventa la organización aplicó sistemas de relegación que dejaban fuera un año a quienes habían firmado los peores resultados. Islandia se quedó sin plaza en 1998 y en 2002 por eso, no porque no quisiera ir. La edición de 2020 se canceló y no cuenta para nadie.
El sistema de voto tampoco es el mismo. La escala actual de 12, 10, 8 y del 7 al 1 se estrenó en 1975, así que las distancias en puntos de los años sesenta no dicen gran cosa. En 2016 se separaron los votos del jurado y los del público en dos bloques independientes, lo que duplicó los puntos en juego y disparó los totales: los 192 puntos de Chiara en 2005 y los 436 de Foureira en 2018 miden cosas distintas. Y desde 2023 las semifinales las decide solo el público, con el jurado limitado a la final.
Ganar una mitad del voto y perder igual
El reparto en dos bloques ha dejado un puñado de casos en los que un país sin victorias arrasó en una de las dos mitades y se quedó igual de vacío:
- Croacia, 2024. Baby Lasagna ganó el televoto con 337 puntos y sumó 547 en total. Suiza, con 365 del jurado y 226 del público, terminó en 591. Es el mejor resultado croata desde que compite por su cuenta, en 1993.
- Macedonia del Norte, 2019. Tamara Todevska ganó el voto del jurado con 247 puntos. El público le dio 58 y acabó séptima. Sigue siendo el techo del país.
- Polonia, 1994. Edyta Górniak fue segunda con 166 puntos en el debut polaco, contra los 226 de Irlanda. Treinta y un años después, nadie de su país se ha acercado tanto.
Las dos rachas que sí se cerraron
La lista de los que esperan cambia de vez en cuando, y los dos últimos cambios sirven de aviso a quien dé por perdida una racha.
Portugal debutó en 1964 y se pasó décadas instalado en la parte baja. Su mejor puesto antes de 2017 fue un sexto lugar en 1996, con Lúcia Moniz. En Kiev, en 2017, Salvador Sobral ganó con «Amar pelos dois» y 758 puntos —382 del jurado y 376 del público—, la puntuación más alta hasta entonces. Era la participación número 49 de Portugal.
Bulgaria tardó menos, pero pasó por lo mismo. Debutó en 2005 sin pasar la semifinal, no llegó a una final hasta 2007 —quinta con Elitsa y Stoyan—, fue cuarta en 2016 y segunda en 2017 con Kristian Kostov y sus 615 puntos, justo por detrás de Sobral. En 2026, DARA ganó con «Bangaranga» en la vigesimoprimera participación búlgara. Eso deja la lista de veteranos sin trofeo más corta y con Chipre todavía en cabeza.
Los que siguen esperando
| País | Debut | Mejor resultado | Año |
|---|---|---|---|
| Chipre | 1981 | 2.º (Eleni Foureira, 436 puntos) | 2018 |
| Malta | 1971 | 2.º (Mary Spiteri; Chiara) | 1992 y 2005 |
| Islandia | 1986 | 2.º (Selma; Yohanna) | 1999 y 2009 |
| Croacia | 1993 | 2.º (Baby Lasagna, 547 puntos) | 2024 |
| Polonia | 1994 | 2.º (Edyta Górniak, 166 puntos) | 1994 |
| Rumanía | 1994 | 3.º (Luminița Anghel y Sistem; Paula Seling y Ovi) | 2005 y 2010 |
| Albania | 2004 | 5.º (Rona Nishliu) | 2012 |
| Lituania | 1994 | 6.º (LT United) | 2006 |
| Eslovenia | 1993 | 7.º (Darja Švajger; Nuša Derenda) | 1995 y 2001 |
| Macedonia del Norte | 1998 | 7.º (Tamara Todevska) | 2019 |
De los diez, cinco han llegado a ser segundos y ninguno ha repetido esa posición en dos ediciones seguidas. Chipre suma otra participación cada mayo que se presenta, y con ella otro año de ventaja en un ranking que nadie quiere liderar.