¿Qué ediciones de Eurovisión vio menos gente y qué pasaba esos años?

El 21 de marzo de 1970, en el centro de congresos RAI de Ámsterdam, solo doce países subieron al escenario. El año anterior, en Madrid, el festival había terminado con cuatro ganadores empatados y sin ningún mecanismo previsto para deshacer el empate. La reacción llegó en cadena: Noruega, Suecia, Finlandia, Portugal y Austria decidieron no presentar canción en 1970. Ganó Irlanda con Dana y «All Kinds of Everything», y aquella edición se quedó con el cartel más corto en muchos años.
Es tentador leer ese 1970 como el año en que menos gente vio Eurovisión. Pero ahí empieza el problema con esta pregunta, y es un problema de contabilidad antes que de interés.
Retirarse no es lo mismo que dejar de emitir
Una cadena puede no mandar representante y seguir retransmitiendo la final con normalidad. Pasó de forma masiva en 1996, cuando una preselección por audio dejó fuera a Alemania: la ARD no tuvo canción en el escenario de Oslo, pero emitió el programa igual, con su público delante. El mercado alemán siguió contando.
Y al revés: hay años en los que un país participa poco o nada y además desaparece del recuento porque su cadena no emite. Ahí sí baja la cifra global, aunque en el resto de Europa no se haya movido un espectador.
El caso más claro es Italia. La RAI se descolgó del festival después de 1997 y no volvió hasta 2011, con Raphael Gualazzi y su segundo puesto en Düsseldorf. Durante trece ediciones, uno de los mercados televisivos más grandes del continente estuvo fuera de la ecuación. Cualquier comparación de audiencia entre 2005 y 2015 arrastra ese hueco.
Turquía repite el patrón desde el otro extremo del mapa. Su última participación fue en 2012, en Bakú, y la TRT dejó de emitir el festival a partir de entonces por su desacuerdo con el reparto 50/50 entre jurado y televoto y con el trato de favor a los cinco países que no pasan por semifinal. Un país de decenas de millones de habitantes salió del alcance del programa de golpe.
El año que no hubo edición
El suelo absoluto está en 2020. El festival de Róterdam se canceló en marzo por la pandemia y no hubo concurso: la UER montó en su lugar «Europe Shine a Light», un programa sin votación ni clasificación, con las cuarenta y una canciones seleccionadas presentadas sin competir. La organización cifró su audiencia en torno a 73 millones de espectadores. Para hacerse una idea de la distancia, la final de 2016 en Estocolmo llegó a los 204 millones sumando las tres galas, que fue el máximo publicado hasta entonces.
Nadie ha llamado a 2020 «la edición menos vista» porque técnicamente no fue una edición. Pero es el único año desde 1956 en el que el festival no se celebró.
2022: cuando la caída se explica con un mapa
El descenso más comentado de los últimos años es el de 2022. La UER dio 161 millones de espectadores para las tres galas de Turín, frente a los 183 millones de Róterdam en 2021. Veintidós millones menos de un año para otro.
Entre una cifra y otra, sin embargo, pasó algo que no tiene que ver con el interés del público: el 25 de febrero de 2022, la UER excluyó a Rusia del festival tras la invasión de Ucrania. Los canales rusos que hasta entonces emitían el programa salieron del recuento. La cifra bajó porque el mapa se hizo más pequeño, no porque los hogares que lo veían en 2021 apagasen la tele.
Los dos años siguientes lo confirman: 162 millones en 2023 y 163 millones en 2024, prácticamente clavados con 2022 y sin señales de derrumbe. El escalón fue único y coincidió con la salida de un mercado entero.
Los casos, uno a uno
| Año o periodo | Qué faltó | Por qué baja el alcance |
|---|---|---|
| 1970 | Solo 12 países en el escenario, tras el empate a cuatro de 1969 | Menos participantes; varias cadenas retiradas siguieron emitiendo |
| 1998-2010 | Italia, sin representante y sin emisión de la RAI | Un mercado grande fuera del recuento durante 13 ediciones |
| Desde 2013 | Turquía, sin participar y sin emisión de la TRT | Salida de un mercado grande por desacuerdo con las reglas |
| 2020 | No hubo festival | El programa sustituto reunió unos 73 millones |
| 2022 | Rusia, excluida en febrero | De 183 a 161 millones con un país menos en el mapa |
El horario también mueve la cifra
Hay un factor que rara vez aparece en estas comparaciones y que afecta a mercados concretos. Australia lleva participando desde 2015 y la final le cae de madrugada o a primera hora de la mañana; la SBS la emite en directo y la repite en horario de tarde, y la suma de ambas emisiones no se comporta como el prime time europeo. Lo mismo ocurre con Israel, con Georgia o con cualquier país fuera del huso central: la misma final ocupa franjas horarias muy distintas según dónde se encienda el televisor.
Con todo esto sobre la mesa, la pregunta de qué edición vio menos gente tiene una respuesta incómoda para quien busque un titular. Los datos comparables de la UER cubren las últimas décadas y se refieren a la suma de las tres galas en los mercados que ese año se midieron; el número de mercados cambia de una edición a otra. Antes de los años noventa lo que circula son estimaciones de las cadenas, calculadas con criterios que no se conservan.
De 1970 sí queda constancia de otra cosa: la Unión Europea de Radiodifusión aprobó ese mismo año un sistema de desempate para que no volviera a repetirse lo de Madrid. En 1971 volvieron los cinco ausentes y el cartel subió a dieciocho países.